Como parte de los procesos de duelo, una práctica común es ofrecer flores a los seres que perdimos, pero al estar confinados por la pandemia a los espacios domésticos y cancelar los rituales de muerte para evitar la propagación del virus SARS-CoV-2 ¿qué hacer para Decir Adiós?.
Fue en la impresión botánica donde encontré una nueva forma de materializar esos rituales de despedida. En lugar de ofrecer flores a la persona fallecida durante una ceremonia fúnebre o velorio, decidí estamparlas sobre sedas y algodones.
Mientras colocaba una a una las flores, hojas o pétalos, evocaba a la persona perdida, dialogando con ella sobre nuestra amistad, sobre su ausencia, sobre lo súbito de su partida. Y así, al aspirar la fragancia que se desprendía de las plantas con el vapor y revelarse la impresión, sentía por un momento que me contestaban, que estaban ahí, mostrándose una vez mas.
Cada textil impreso, da cuenta de ese cariño que trascendió, como una suerte de homenaje; es una búsqueda por transcender mi dolor y transformarlo en algo bello, como aquellos que perdí.
In memoriam: Edna, Iliana, Lulú, Arturo, Benita, Carlos y Jesús.






