El peso del mundo me hunde,
me vacía,
mi cuerpo entumecido se asfixia.
.
Sólo entre pétalos puedo respirar.
.
Son las hojas y flores,
los pigmentos y cortezas,
que me invitan a vivir,
a observar el mundo de nuevo
y recuperar el aliento perdido.
.
Junto mis fragmentos,
remiendo heridas,
reúno mis pétalos dispersos,
aún los que siento muertos.
.
Y comienzo a moverme de nuevo,
dejo que la sangre se vuelva flor.
.
Reclamo mi espacio en el mundo.








































