En Intersticios, investigo sobre la presencia y el afecto en personas sin comunicación verbal debido a la enfermedad de Alzheimer y Parkinson.
Durante dos años al terminar las sesiones con esta población, registré en una bitácora reflexiones, preguntas y textos poéticos motivados por las sensaciones corporales en el momento de la interacción, los autores leídos y los remanentes sensoriales al pasar de los días. A la par, elaboré móviles, esculturas efímeras en papel y videodanzas, como una forma de materializar la experiencia.
El resultado de este proceso es un libro de artista, conformado por veinte imágenes impresas en papel albanene a dos tintas, con un texto en relieve por el reverso. La pieza busca, a partir de la textura, invitar a quien lo sostiene a tocarlo, observar las imágenes y leerlo. Como una analogía a mi manera de relacionarme con las personas con Alzheimer y Parkinson: primero por el tacto, luego la mirada, y al final, la palabra.








